Plasticidad Cerebral Motivada: la experiencia 3MT

El concurso “Tu Tesis en 3 Minutos (del inglés, 3 Minute Thesis)” está basado en una idea desarrollada por la Universidad de Queensland (Australia), y que se ha extendido a muchas otras universidades del mundo. El objetivo es desarrollar la capacidad de comunicación y difusión científica de los jóvenes investigadores en formación través de su participación en el concurso. Este curso por primera vez, ha sido organizado por la Escuela Internacional de Posgrado de la Universidad de Granada en colaboración con el “Doctoral Studies Group” de las Universidades del Grupo Coimbra.

Las reglas del concurso son muy estrictas: los participantes tienen que presentar el concepto y resultados de su tesis doctoral en 3 minutos y con la ayuda de una única diapositiva.

Decidí participar en el concurso y, aunque era un poco escéptica al principio, he ganado mucho más de lo que esperaba. Recibí cursos muy interesantes sobre habilidades de comunicación y perfeccionamiento del discurso en inglés durante la primera fase de formación. Conocí a compañeros que se han convertido en un grupo de amigos multidisciplinar con los que compartir esta experiencia. Finalmente, conseguí el segundo premio del jurado, aunque conseguir un reto personal de estar características ha sido algo mucho más satisfactorio que el premio en sí mismo.

En mi presentación, intenté resumir uno de los conceptos básicos de mi proyecto de tesis, pero enfatizando un resultado que hemos observado en varios de nuestros experimentos recientes. Un concepto esencial de mi proyecto es la plasticidad cerebral, la propiedad de nuestro cerebro para cambiar su estructura y su función como resultado de nuestra experiencia. En este sentido, si nuestro cerebro es plástico, podríamos cambiarlo y podríamos entrenarlo para conseguir que funcione mejor.

La investigación sobre entrenamiento cognitivo es un tema de gran actualidad hoy en día. Y en realidad, no toda la comunidad científica está a favor del hecho de poder mejorar nuestro funcionamiento cerebral.

Sin embargo, muchos estudios han demostrado que si entrenamos una función cognitiva (como la memoria de trabajo o la atención) podríamos mejorar no solo la misma función que entrenamos, pero también funciones diferentes aunque relacionadas. Esto quiere decir que la mejora en el entrenamiento cognitivo puede transferirse a tareas que hayan sido entrenadas (memoria de trabajo o atención) pero también a tareas no entrenadas (tales como comprensión lectora, razonamiento o control cognitivo).

Sin embargo, cuando nos referimos a los beneficios del entrenamiento cognitivo, muchos factores metodológicos pueden modular los posibles beneficios del entrenamiento. Algunos de estos factores pueden ser: 1) el tipo de grupo control que se utiliza para comparar (un grupo no haga entrenamiento – control pasivo – puede llevarnos a encontrar un beneficio solo por un efecto de la práctica del grupo que entrena); 2) el número, duración y distribución de las sesiones de entrenamiento; 3) las diferencias individuales en el punto de partida de los participantes, es decir, las capacidades de línea de base; 4) la motivación.

Las ganancias en el entrenamiento cognitivo no solo dependen del hecho de entrenar o no entrenar, si no más importante, de cómo hemos hecho ese entrenamiento. Es también una cuestión de motivación. Esto es, que la capacidad para cambiar nuestro cerebro depende de que realmente queramos o no conseguir ese cambio en nuestro cerebro. En realidad, puede depender de que estos suficientemente motivados para mejorar, o no.

En mi tesis, hemos desarrollado programas de entrenamiento cognitivo con niños, así como jóvenes y personas mayores. Hemos medido la capacidad para controlar los recuerdos y las emociones, y hemos analizado qué cambios ocurren en nuestro cerebro después de completar los programas de entrenamiento.

En los estudios que hemos desarrollado hasta ahora, hemos encontrado que la motivación tiene un efecto esencial como modulador de la mejora en el entrenamiento cognitivo:

En niños con dificultades de lectura, aquellos que tienen un nivel de motivación más alto, son capaces de alcanzar niveles más altos de dificultad durante el entrenamiento en memoria de trabajo. También, en adultos jóvenes (estudiantes de la universidad), cuanto más motivados están, más lejos llegan en actividades de entrenamiento demandantes de memoria de trabajo y control inhibitorio – mientras que la motivación no es importante cuando se realizan actividades fáciles que no son demandantes. Y por último, la motivación también es importante para las personas mayores. Los mayores que perciben las actividades de entrenamiento como más interesantes y se ven a sí mismos como más competentes, alcanzan niveles de dificultad más altos durante el entrenamiento en funciones ejecutivas.

Por tanto, la motivación parece ser un factor fundamental en el hecho de mejorar. Y, de hecho, podría incluso determinar la capacidad de cambiar nuestro cerebro.

Aquí está mi presentación en el concurso “Tu Tesis en 3 Minutos”.

www.youtube.com/watch?v=qsnrvPZU2kM